Me he percatado de que siempre hablo sobre aceptar, aceptar y más aceptar las cosas, sin embargo, nunca me he puesto a hablar sobre qué es aceptar. Según WordReference, aceptar es “recibir voluntariamente una cosa”, tiene sentido, ¿no? Porque el colmo sería que nos obligaran a aceptar algo.

Ahora, cuando hablamos de decisiones y consecuencias, ¿cómo se aplica este concepto de aceptar? Obviamente, a nadie le gusta aceptar lo malo, pues es lo más incómodo que hay en este mundo, no obstante, hemos de hacerlo para poder crecer y desarrollarnos como seres humanos.

El proceso de aceptación es un proceso sencillo que consiste en la evaluación o, mejor dicho, en el reconocimiento de las potenciales consecuencias y prepararnos mentalmente para el momento que nos toque sobrellevarlas. Con esta preparación mental podemos tomar dichas consecuencias y aprender de los errores cometidos, si es que hubo, y crecer, porque no hay otra manera de crecer si no es mediante el análisis y superación de nuestros errores.

Anuncios