La verdad es que, desde que estoy yendo a la psicóloga, me siento más feliz, pero con muchísima más presión porque, como estoy responsable, tengo que hacer todas las tareas que me asignan… ¡Qué interesante!

Ha decir verdad, nunca creí que el ser responsable iba a ser tan self-rewarding… Para ser honesto, siempre creí que era una necedad porque el ser responsable me quitaba parte de mi tiempo; tiempo que lo podía pasar haciendo algo que de verdad me gustase… Empero, llegué a la conclusión de que puedo hacer las cosas que no me gustan y después las que me gustan, ya que al final la recompensa es muchísimo más grande. ¡Y eso sí me gusta!

Nadie sabe, quizás algún día le saque provecho económico a esto ;).

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